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Los Mejores 11 Libros de G. K. Chesterton ¡Gratis!

El 29 de mayo de 1874, G. K. Chesterton nació en Londres. Su padre, dotado en muchas líneas de creatividad aficionada, no presionó al niño para que se distinguiera en la erudición o en el atletismo.

Gilbert era un estudiante en St. Paul’s. Los maestros lo calificaron como un infractor, pero se ganó cierto reconocimiento como escritor y polemista. De St. Paul’s fue a la Slade School of Art, donde se convirtió en un hábil dibujante y caricaturista; más tarde tomó cursos de literatura inglesa en el City College.

Del arte, Chesterton pasó al periodismo. Estaba sumamente preocupado por las injusticias de Gran Bretaña hacia sus dependencias. Pasó del periódico al debate público. Usó la lógica, la risa, la paradoja y su propia personalidad ganadora para mostrar que el imperialismo estaba destruyendo el patriotismo inglés.

En 1900 publicó sus primeras obras literarias, dos volúmenes de poesía.

En 1900 conoció a Hilaire Belloc y en 1901 se casó con Frances Blogg. Estos hechos fueron dos de las grandes influencias de su vida.

De 1904 a 1936 Chesterton publicó casi una docena de novelas, siendo las más importantes El Napoleón de Notting Hill (1904) y El hombre que fue jueves (1908). En 1911, Chesterton creó las historias de detectives del «Padre Brown».

Durante su carrera literaria publicó 90 libros y numerosos artículos. Vertió una gran cantidad de ensayos alegres, bocetos históricos y obras metafísicas y polémicas, junto con poemas tan conocidos como «La balada del caballo blanco», «Lepanto» y las canciones para beber de The Flying Inn.

Entre sus principales trabajos críticos se encuentran los estudios de Robert Browning (1903) y Charles Dickens (1906). Prodigiosamente talentoso, Chesterton también ilustró una serie de obras de luz de Belloc.

Chesterton habló de sí mismo principalmente como un periodista. Contribuyó y ayudó a editar Eye Witness y New Witness. Editó el Weekly de G. K., que defendía el distributismo, la filosofía social desarrollada por Belloc.

La principal preocupación de Chesterton por la injusticia política y social se refleja en Herejes (1905) y Ortodoxia (1909), quizás su obra más importante.

A lo largo de su vida, Chesterton fue una de las personalidades más pintorescas y queridas de la Inglaterra literaria. A sus dotes intelectuales añadió alegría, ingenio y una cálida humanidad que le hizo querer incluso a sus antagonistas.

Poco después de su matrimonio había comprado una casa en Beaconsfield, donde murió el 14 de junio de 1936.

El autor, periodista y artista inglés Gilbert Keith Chesterton dedicó su extraordinario intelecto y poder creativo a la reforma del gobierno y la sociedad inglesa. En 1922 se convirtió al catolicismo romano y se convirtió en su campeón.

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1) Lo que está mal en el mundo

En su obra Lo que está mal en el mundo Gilbert Keith Chesterton, con su habitual estilo sarcástico, le da un repaso a la sociedad post victoriana en la que vive y, desde su perspectiva católica, analiza los puntos sustanciales que considera dignos de crítica.

Con un lenguaje periodístico y manifiestamente irónico, el autor recorre todos los aspectos humanos de la idiosincrasia británica, desde el fenómeno sufragista al socialismo, pasando por la educación, el clasismo, el capitalismo, el evolucionismo y un sinnúmero de ‘-ismos’ hasta llegar a las paradojas de un mundo que para él es más contradictorio que el anterior.

Estamos ante una obra fundamental para entender el país, la época pero, sobre todo, para disfrutar de la prosa de un autor que no ha perdido la vigencia merced a su estilo y temáticas.

2) El hombre que fue jueves

El hombre que fue jueves es una novela publicada en 1908.

Aunque trata del anarquismo, la novela podría considerarse como una exploración, no necesariamente una refutación, de la filosofía anarquista; de hecho, podría tomarse como una especie de intento novelado de rebelión contra Dios y, como tal, estar basado en muchos aspectos del existencialismo o del nihilismo.

Así y todo, como en casi todas las ficciones de Chesterton, es fácil hallar mucha alegoría cristiana.​ Chesterton, devoto cristiano protestante durante esta época, sufrió de depresión durante gran parte de su vida y reivindicó más tarde haber escrito este libro como una afirmación inusual de que la divinidad y la justicia estaban en el corazón de cada aspecto del mundo.

Esperó que el libro sirviera como un aliento para sí mismo y para otros miembros de su familia que también tenían ciertas tendencias melancólicas.

3) El hombre que sabía demasiado

Chesterton cuenta en su libro El hombre que sabía demasiado, un suceso extraordinario que entrelaza las vidas de los dos protagonistas, Horne Fisher y Harold March.

El primero es un personaje culto con un extraordinario don para resolver misterios y March es un joven periodista político. Mientras conversan cerca de un arroyo a la espera de reunirse con el ministro de economía en una casa de campo, son testigos de un extraño accidente de coche.

Cuando se acercan a comprobar los daños se encuentran con el cuerpo del conocido parlamentario inglés Humphrey Turnbull, que no ha muerto en el choque sino por un disparo calculado milimétricamente. Este acontecimiento une los caminos de Fisher y March, quienes se verán envueltos en diferentes tramas relacionadas con crímenes, espionaje, robo de reliquias históricas y operaciones secretas para dar caza a un mítico ladrón.

4) El hombre eterno

El hombre eterno es un ensayo histórico en dos partes sobre la humanidad, Cristo y el cristianismo, publicado en 1925. Mientras que en Ortodoxia Chesterton destaca su propio viaje espiritual, en este libro trata de ilustrar el viaje espiritual de la humanidad.

Chesterton comienza de la siguiente manera: «Hay dos formas de llegar a casa, una de ellas es permanecer en ella y la otra es caminar a través de todo el mundo hasta que volvamos al mismo lugar, El Hombre Eterno está dirigido para aquellos que no han logrado llegar a casa de la primera forma, invitándoles a que se aproximen a casa de la segunda manera.

El objetivo de este libro, en otras palabras, es que la mejor cosa siguiente a estar realmente dentro de la cristiandad es estar realmente fuera de ella.»

5) El candor del Padre Brown

El Padre Brown -el famoso cura-detective creado por Chesterton e inspirado por el Padre O’Connor, sacerdote al que el autor conoció en 1909 y con el que mantuvo la amistad más cercana y fecunda de toda su vida- es un sacerdote católico que se adentra en los terrenos del crimen con la misma serenidad y santa simplicidad que en el confesionario.

En El candor del padre Brown Al hilo de las más complicadas tramas policíacas, Chesterton desgrana sus ideas sobre el alma humana, la política y la sociedad de la época, la pobreza y la riqueza, la religión y el ateísmo, la fe y la razón, las confesiones cristianas, y en particular el catolicismo, sin ocultar en ningún momento las razones que le llevaron a adherirse vivamente a este último.

6) El jardín secreto

En este hermoso jardín de palabras se ocultan los mas atroces secretos. Misterios indescifrables gravitan entre sus paginas y se revelan gracias a un estilo preciso y contundente nacido de la pluma del gran Chesterton, como una flor que se abre perfecta.

En El jardín secreto no deja de ser emocionante como una personaje tan tranquilo e introvertido pasa a resolver el asesino en ese jardín que…. sólo tiene una entrada! Todo empieza con una fiesta de la aristocracia en Paris donde todos los invitados entran por una sola puerta y entonces ¿Quién fue el asesino? ¿A quién mataron? ¿Porque? ¿ Cuál fue el arma que utilizaron?

7) La esfera y la cruz

Publicada en 1910, La esfera y la cruz es sin duda la novela de aventuras más evidente de Chesterton. En este libro la aventura, todavía más fantástica e irreal que en los demás relatos, insinúa apenas con una alegoría la lucha abierta entre las dos tendencias opuestas del fanatismo místico y del materialista.

Un católico y un ateo intentan batirse en duelo a muerte, cada uno por defender sus ideas. No lo consiguen, pues siempre tienen que huir de las autoridades que tratan de impedírselo, lo que al final termina por convertirlos en aliados.

Como el resto de las obras de Chesterton, La esfera y la cruz abunda en paradojas y aventuras que bordean lo insólito, hasta desembocar en una insurrección en un manicomio.

8) El club de los negocios raros

El club de los negocios raros está compuesto por seis narraciones que ejemplifican todos los méritos que hicieron destacar la figura de Chesterton, y todas ellas giran alrededor de un oscuro y pintoresco Club.

Para pertenecer al club es necesario haber inventado una profesión o industria absolutamente nueva. Sobre esta base aparentemente trivial, Chesterton combina el misterio con la paradoja y el humor y consigue mantener al lector en estado «de suspensión» permanente, haciéndole caminar de sorpresa en sorpresa por los senderos de sus ingeniosas tramas e invenciones.

Chesterton, que tuvo el buen gusto de prodigarse en el relato, debería figurar como miembro de honor de su incomparable Club, por haber inventado la rara industria de complacer al lector.

9) Breve historia de Inglaterra

La mayoría de los libros de historia se escriben para corregir otros libros de historia. La Breve historia de Inglaterra no es una excepción.

Concéntrico a fuerza de excentricidad, irónico por convencido, paradójico por aparentemente extemporáneo, Chesterton quiso escribir una historia popular -cuando la mayoría de los relatos de la historia de Inglaterra eran extremadamente antipopulares-, en la que lo fundamental radicara no tanto en los acontecimientos en sí como en la importancia que éstos hubieran tenido.

Es una breve, y polémica visión de Inglaterra a través de su historia en la que Chesterton pone de manifiesto sus filias y sus fobias, así como su muy original pensamiento.

En palabras de Bernard Shaw, el autor de este libro fue «el más conciso y a la vez el más completo historiador que este país desamparado pudo encontrar».

10) El regreso de Don Quijote

El regreso de don Quijote (1926) es la última novela de Chesterton y uno de los más hermosos homenajes que jamás se hayan rendido al Quijote y a Cervantes.

En esta peculiar obra Chesterton da rienda suelta a su fabulosa imaginación, aunque sin despegar los pies del suelo, y crea un puñado de personajes únicos, signados todos por el sello del quijotismo: el bibliotecario loco que se cree Ricardo Corazón de León; un noble calavera que encarna como ninguno el quijotismo, en tanto que es desfacedor de entuertos y héroe auténtico de esta novela; un sindicalista de la minería al que Chesterton glorifica en su lucha contra la aristocracia, que no sale muy bien parada en esta lúcida y disparatada fábula; dos hermosas mujeres que a su vez dan divertida réplica a la Dulcinea cervantina; y un sinfín de personajes que permiten al autor alimentar su vena satírica y caricaturizar personajes relevantes de su tiempo.

11) Ortodoxia

Ortodoxia es un ensayo publicado en 1908, que se ha convertido en un clásico sobre apologética cristiana. En él se presenta una visión original de la religión cristiana, que Chesterton ve como una respuesta a las necesidades naturales de los seres humanos, y no como una verdad arbitraria recibida de alguna parte extraña a la experiencia humana.

Chesterton consideraba este libro como un compañero de su libro Herejes.​ El autor explica que el propósito del libro es «intentar una explicación, no sobre si la fe cristiana puede ser creída, sino cómo fue que él llegó a creer en ella».​

Capítulos

Introducción: En defensa de lo demás

El maniático

El suicidio del pensamiento

La ética del país de los elfos

La bandera del mundo

Las paradojas del cristianismo

La Revolución eterna

La novela de la ortodoxia

La autoridad y el aventurero