Cómo leer rápido

Aprender a leer velozmente no significa acabar el texto en poco tiempo, sin importar si comprendiste el contenido. Es todo lo contrario.

La esencia de leer rápido es hacerlo captando todos y cada uno de los conceptos o ideas presentes en el texto.

Si quieres mejorar tu tiempo de lectura, puedes hacerlo siguiendo estos 7 prácticos y sencillos consejos que te presentamos a continuación.

¿Estas listo?

Ejercita tu velocidad de lectura todos los días

La capacidad de leer rápido no necesariamente es innata, por lo que debes practicar diariamente hasta que lo domines por completo. Practicar entre 15 y 20 minutos puede marcar la diferencia.

Ten en cuenta que incrementar la velocidad de lectura es un proceso que lleva tiempo, puesto que implica que debes aprender una nueva forma de lectura. No aceleres el proceso, debes ser paciente.

Puedes medir tu avance todos los días, cronometrando el tiempo que te toma leer cierta cantidad de palabras.

Utiliza un material sencillo para comenzar

Al iniciar tus prácticas lo mejor es que utilices un texto de contenido sencillo, algo que te sea entretenido o de lo que obtengas alguna ganancia.

Esto te facilitará el incremento de tu velocidad de lectura.

Una vez hayas mejorado tu tiempo de lectura y sepas qué debes buscar en un material, estarás mejor preparado para utilizar material más complejo.

Marca tu ritmo de lectura

El utilizar tu dedo o una tarjeta índice para marcar el ritmo de la lectura, te ayudará a ganar velocidad.

Esto además de evitar que pierdas la secuencia y debas regresar, también te ayuda a mejorar tu avance.

Cuando mueves el apuntador recorriendo la línea de texto y hacia abajo en la página, tu ojos lo siguen inevitablemente y se mueven a su ritmo.

Extiende el tiempo que le dedicas a la lectura

Leer por tiempos más extendidos te ayudará a optimizar tu concentración.

El cerebro requiere de más tiempo para asimilar el ritmo de lectura, por lo que sesiones de entre 15 o 20 minutos cada día ayudarán a tu cerebro a adaptar su enfoque.

Recuerda que también debes tomar descanso cuando lo necesites.

Visualiza la lectura como una actividad positiva

Además de las técnicas para mejorar tu velocidad de lectura, también es importante que mantengas una visualización de la lectura como una actividad positiva para ti.

No la veas como «algo que tienes que hacer», debes verla como una oportunidad de enriquecer tu mente y tu persona.

Sin importar cuál sea el contenido, debes mantener un actitud positiva y abierta hacia la lectura.

No leas palabra por palabra

Leer palabra por palabra reduce considerablemente la velocidad de lectura. Debes intentar leer por bloques.

Es común que las personas lean la frase «la manzana está en la mesa» como «la» «manzana» «está» «en» «la» «mesa», obligando al cerebro a procesar palabra por palabra.

Sin embargo, nuestro cerebro posee la capacidad de llenar los espacios en blanco, es por ello que puedes preparar a tu cerebro para que procese la oración «la manzana está en la mesa» como un solo bloque que incluye las palabras claves «manzana» y «mesa», tu cerebro se encargará de llenar el resto de la información.

Con esta práctica obtendrás la misma idea del texto pero leyendo solo el 50% de sus palabras, e incrementando drásticamente tu velocidad de lectura.

Elimina el movimiento innecesario de los ojos

Cuando aprendemos a leer lo hacemos mirando cada palabra individualmente. Pero nuestros ojos cuentan con la capacidad de asimilar más de una palabra a la vez.

De hecho, se pueden capturar hasta cuatro o cinco palabras simultáneamente, mejorando la velocidad de lectura.

Practica relajando tu rostro y suavizando tu mirada al leer. Intenta capturar al menos cuatro palabras a la vez, antes de pasar al siguiente bloque.

También debes utilizar tu visión periférica mientras estás leyendo, esto te permitirá leer hasta el final de la frase si tener que mover la vista, ahorrando una buena cantidad de tiempo.