Leer te hace más Inteligente [Estudio Científico]

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¿Aprender a leer mejora la inteligencia? Esta es una pregunta que ha dado origen a muchas investigaciones y estudios a lo largo de los años. Son diversos los análisis y tratados desarrollados por especialistas del área, que soportan y comprueban la influencia positiva de la lectura sobre la inteligencia humana.

Uno de los estudios que ha logrado comprobar esta teoría, es el titulado «Does Learning to Read Improve Intelligence? A Longitudinal Multivariate Analysis in Identical Twins From Age 7 to 16» (¿Aprender a leer mejora la inteligencia? Un análisis multivariado longitudinal en gemelos idénticos de 7 a 16 años) desarrollado por Stuart J. Ritchie, Timothy C. Bates y Robert Plomin, publicado el 24 de julio del 2014.

Premisas para el estudio

La capacidad de leer y comprender textos es sin duda importante en la sociedad moderna, y la capacidad de lectura se ha asociado con una mejor salud, educación, estatus socioeconómico y creatividad. Mientras que la lectura puede mejorar directamente estas variables, por ejemplo, la capacidad de extraer información de los textos es de gran importancia para obtener calificaciones educativas, un mecanismo adicional para estas asociaciones puede ser que la lectura tenga un efecto causal en las habilidades cognitivas más generales que están asociadas con mejores resultados en el curso de la vida. En otras palabras, la lectura puede, con el tiempo, mejorar la inteligencia general.

La investigación de las causas de las diferencias de inteligencia ha mostrado roles importantes para las influencias genéticas y para los efectos ambientales. El estudio en cuestión examina los efectos de una posible influencia ambiental en la inteligencia: aprender a leer en la infancia. Los autores buscaron comprobar si los mellizos que por razones puramente ambientales, adquieren mejores habilidades de lectura que sus co-mellizos muestran mejoras en la inteligencia.

Este hallazgo tendría implicaciones para las intervenciones educativas, y también podría proporcionar una respuesta parcial a la importante pregunta de por qué los niños dentro de una familia tienen puntuaciones de pruebas de inteligencia muy diferentes, a pesar de compartir factores como los genes, la educación de los padres, la personalidad de los padres y el estado socioeconómico.

El estudio resalta la influencia potencialmente importante de la capacidad de lectura en el desarrollo intelectual.

¿En qué consiste el estudio?

El estudio abordó la cuestión de si las diferencias de inteligencia pueden ser causadas, en parte, por diferencias en la lectura. Diferencias en la lectura que se acumulan a lo largo del tiempo y se transfieren a habilidades cognitivas más generales.
Las pruebas consistieron en un análisis prolongado del desarrollo cognitivo en gemelos monocigóticos, y en evaluaciones realizadas en cinco fases entre los 7 y los 16 años.

Durante el estudio, los gemelos con mejor capacidad de lectura temprana en comparación con su co-mellizo idéntico, tendían a tener mejores lecturas en las mediciones posteriores y las mayores puntuaciones en las pruebas de inteligencia general. También se encontró que las asociaciones no se limitan a los posibles efectos de la lectura en el dominio verbal, que afectan principalmente el vocabulario y el conocimiento general, sino que se extienden a las asociaciones de lectura con inteligencia no verbal.

Resultados y conclusiones

Estos resultados apoyan los modelos en los que se supone que la lectura actúa en función de la inteligencia y sugieren que los beneficios ambientales se magnifican a través del tiempo y de los rasgos, lo que hace que los niños dentro de una familia sean más diferentes entre ellos.

Los resultados son el apoyo más sólido hasta la fecha para la opinión de Cunningham y Stanovich (1998) de que la lectura mejora la inteligencia verbal.

Sin embargo, los vínculos entre lectura e inteligencia encontrados en el presente estudio se extendieron más allá de la inteligencia verbal. La habilidad de lectura también se asoció con aumentos posteriores en la habilidad no verbal. Especulativamente, estos mecanismos podrían ser similares a los que pueden hacer que la educación aumente la inteligencia: una mejor capacidad de lectura puede mejorar el conocimiento de hechos específicos, pero también puede permitir que se adquieran habilidades de pensamiento abstracto mediante el proceso de asumir las perspectivas de personajes ficticios o históricos, o imaginar otros mundos, tiempos y escenarios.

El estudio proporcionó evidencia convincente de que las mejoras en la capacidad de lectura, causadas por el entorno no compartido, pueden dar como resultado mejoras tanto en la capacidad cognitiva verbal como en la no verbal y, por lo tanto, pueden ser un factor que aumenta la diversidad cognitiva dentro de las familias.

En pocas palabras, la respuesta a la pregunta inicial ¿Aprender a leer mejora la inteligencia? es un rotundo si.