Los Mejores 7 Libros de Juan Rulfo
por InfoLibros

Juan Rulfo escribió solo dos libros y con eso le bastó para cambiar la literatura latinoamericana. Pedro Páramo y El llano en llamas son obras que García Márquez citó como influencia directa.
Los mejores libros de Juan Rulfo capturan la voz del México rural con una intensidad que no se parece a nada. Sus personajes hablan como si el tiempo no existiera, y sus paisajes se sienten vivos.
Rulfo demostró que no hace falta escribir mucho para ser fundamental. Cada párrafo suyo pesa como una piedra y resuena como un eco.
Aquí tienes los mejores libros de Juan Rulfo con portada, reseña y enlace directo para conseguirlos.

Pedro Páramo
Juan Rulfo creó en Pedro Páramo una de las novelas más influyentes de la literatura latinoamericana. La historia de Juan Preciado, que viaja a Cómala buscando a su padre, y la del cacique que construyó un imperio de poder y violencia se entrelazan en una narración que mezcla lo real con lo espectral.
Gabriel García Márquez dijo haberla aprendido de memoria. Si solo vas a leer una novela mexicana en tu vida, que sea esta.

Pedro Páramo y El llano en llamas
Pedro Páramo y El llano en llamas de Juan Rulfo. En esta edición se presentan las más reconocidas obras del escritor mexicano: se tratan de Pedro Páramo y la colección de historias titulada El llano en llamas. Ambas obras publicadas con tres años de diferencia en la década de 1950, establecieron la reputación literaria de Rulfo.
Una reseña de estas historias elogia los cuentos de la gente rural porque «prueban que Juan Rulfo es uno de los grandes narradores del México moderno …». Ideal si buscas algo que te atrape y no te suelte.

Cartas a Clara
Con sus Cartas a Clara de Juan Rulfo de algún modo el autor mexicano nos permite acercarnos a él, a sus más profundos pensamientos o proyecciones. En estas epístolas podemos acceder a las palabras que alguna vez envió a una persona que era importante para él.
En las Cartas a Clara vemos a un Juan Rulfo enamorado, merodeando en sus recuerdos sobre lo que hace tan importante a su amada. Un libro que se lee rápido pero se recuerda mucho tiempo.

Obras
En el texto Obras de Juan Rulfo del escritor de origen mexicano, encontramos un compendio de sus más conocidos trabajos. Nos referimos a Pedro Páramo y a El llano en llamas, las cuáles están acompañadas en esta oportunidad por el Castillo de Teayo, otra de las creaciones de Rulfo.
Como contenido especial, este libro cuenta con textos introductorios de otros reconocidos autores, quienes fueron y siguen siendo admiradores de Juan Rulfo. De esos libros que te dejan pensando días después de cerrarlos.

En los Ferrocarriles
En los Ferrocarriles de Juan Rulfo. A un año de publicarse Pedro Páramo, Juan Rulfo se involucra en un peculiar proyecto fotográfico: la zona de los ferrocarriles al norte de la ciudad de México. Era un área que pronto experimentaría un gran cambio, al retirarse los trenes y aparecer ahí mismo un inmenso conjunto residencial.
Las fotografías del libro En los Ferrocarriles, se acompañan de textos de Víctor Jiménez, Paulina Millán, Manuel Perló, Alejandro Suárez, Raquel Tibol y Alberto Vital, ofreciéndonos detalles sobre la vertiente fotográfica de Rulfo y su aportación artística y documental. Vale cada página y cada minuto que le dediques.

El gallo de oro
El gallo de oro de Juan Rulfo. Es la última obra publicada y conocida de Rulfo, una obra que pasó un largo peregrinar en su clasificación, primero como un guión cinematográfico, luego como novela, después como cuento largo y al final quedar como novela corta. Fue sin duda un trabajo pensado para el cine, por ello que mucho antes de su publicación fue el estreno del «Gallo de Oro» dirigida por Roberto Gavaldón adaptada por nada más que Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez.
La película fue estrenada en diciembre de 1964, pero no fue sino hasta el año de 1980 que se publica el libro con varios errores, quizás porque Rulfo nunca tuvo mucho entusiasmo en publicarlo, y no fue sino hasta la edición de 2010 que el escrito recibe una edición adecuada. Si aún no lo leíste, te estás perdiendo algo bueno.





