Vanguardias Literarias: Definición, Características y Autores

La escritura experimental ha sido una de las más férreas opositoras del curso natural de la historia, y las vanguardias literarias son el mejor ejemplo de este hecho.

Durante el siglo XIX, los artistas, considerados como líderes dentro de la sociedad, fueron categorizados bajo el concepto de vanguardia.

Los vanguardistas enfocaron su propósito al futuro de las artes a través de un progreso radical en materia social, y usaron sus ideales como escudo ante las críticas del resto de la sociedad.

El radicalismo vanguardista impregnó el panorama político, estético y social, a través de visiones asociadas al socialismo anarquista o el comunismo.

En las siguientes líneas, encontrarás todo lo que debes saber sobre los movimientos vanguardistas en la literatura, y cómo estos influyeron de manera especial en el imaginario de los escritores de Latinoamérica.

Además, conocerás las características generales del movimiento y los autores más destacados que dejaron huella con su visión del mundo.

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¿Qué es el vanguardismo literario?

Las vanguardias literarias representan un conjunto de movimientos que se desarrollaron dentro del panorama literario durante la primera etapa del siglo XX.

Las obras vanguardistas tienen como bandera la libertad de expresión y la ruptura con los modelos literarios vigentes hasta la fecha a través de la renovación.

La vanguardia literaria, por definición, es un movimiento adelantado a su tiempo que tiene la particularidad de ser inquietante e impactante.

Por esta razón, suele ser vista como una corriente intelectual bastante debatible a nivel social y estético.

Aunque existen múltiples vanguardias literarias, todas tienen en común romper con el orden existente y crear uno nuevo.

Para lograrlo, apelan a la confrontación, el desafío, la autoaprobación y la contradicción.

En primer lugar, la vanguardia se separa del establishment y procura hacerse notar a toda costa como una potencia que redefine los límites de la literatura y el arte.

De hecho, esta «nueva literatura» se autodefine como independiente, sin importar si tiene éxito o es rechazada.

Movimientos vanguardistas

El término «vanguardias literarias» se aplica a un grupo de movimientos literarios, como el Ultraísmo, el Creacionismo, el Estridentismo y muchos otros.

La palabra «vanguardia» viene del ejercicio militar, y fue utilizada originalmente por el ejército de Francia para hacer mención a un grupo de soldados que exploraban delante de la fuerza principal a modo de reconocimiento.

El término comenzó a usarse con regularidad como una especie de metáfora que describía ciertas actitudes culturales a fines del siglo XIX, pero nunca se alejó totalmente de su carácter radical.

Los artistas y escritores, cuyas obras eran controvertidas e inusuales, formaban grupos y creaban movimientos para mostrar su trabajo a nivel colectivo.

Debido a este «grupalismo», el vanguardismo gozaba de protección y eficiencia, a diferencia de la reivindicación e innovación abordada desde la perspectiva individual.

Contexto histórico del vanguardismo latinoamericano

La genealogía del término «vanguardia» y su práctica nacen de los distintos movimientos culturales y sociales que se produjeron en Francia, Italia, Alemania e Inglaterra a principios del siglo XX.

Sin embargo, las obras surgieron en medio de las diversas convulsiones filosóficas, religiosas y culturales del primer tercio del siglo.

Además de la tensión constante y las disputas entre las potencias de Europa, la Revolución bolchevique y la Primera Guerra Mundial pusieron en perspectiva un nuevo modelo económico para las clases sociales más vulnerables.

La guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial también forman parte del contexto del vanguardismo.

Si bien en la literatura vanguardista europea se tiene claridad sobre el inicio y el fin del movimiento (1909-1930), no ocurre lo mismo en tierras latinoamericanas.

Sin embargo, se puede decir que la vanguardia literaria en América Latina apareció en algún momento entre 1916 y 1935 (aproximadamente).

En definitiva, las obras buscaban oponerse al sistema burgués que reinaba en Europa en el siglo XIX.

En Latinoamérica, las innovaciones del modernismo se hicieron rutina, y los poetas fueron los primeros en explorar nuevas formas de ser originales.

Los autores latinoamericanos se inspiraron en las expresiones vanguardistas europeas y las adaptaron a su realidad.

La guerra civil española vio nacer una gran cantidad de manifestaciones de artistas y escritores en contra de la dictadura de Francisco Franco.

Bajo esta realidad, se produjeron obras importantes que respaldaron la idea de República. Uno de los autores españoles más destacados en este propósito fue Guillermo de la Torre.

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Características más importantes de las vanguardias

Oposición al sistema capitalista

La vanguardia literaria latinoamericana surgió por el ascenso de las clases sociales que se opusieron al sistema capitalista, el cual estaba en pleno auge.

A ello se suman las ideas revolucionarias y protestantes de los gremios de trabajadores. En esencia, la vanguardia fue el clímax del modernismo y de la tendencia de la humanidad de autodestruirse.

El escritor vanguardista se concebía a sí mismo como un ser alienado del sistema establecido, por lo que decidía marcar su autonomía.

El propósito era escudriñar en la sensibilidad de los lectores para poner en tela de juicio cualquier norma o patrón de la burguesía dominante.

Al romper totalmente con las tradiciones, los escritores y poetas se opusieron a cualquier criterio, consideración de gusto o estética, todo ello con el propósito de impulsar a la sociedad a avanzar de manera rápida hacia el futuro.

La vanguardia literaria de América Latina buscaba a toda costa crear una nueva identidad para expresarse.

Nuevo modelo literario

En medio de la incertidumbre y la crisis económica que dejó el fin de la guerra, los escritores pusieron de manifiesto sus inquietudes sobre su rol en la sociedad, y expusieron los procesos psicológicos detrás de sus planteamientos.

La poesía fue la expresión lírica favorita de los vanguardistas, siempre marcada por un espíritu de renovación.

En el panorama poético, las obras destacaron por sus caligramas, versos libres y el énfasis en el collage, técnicas consideradas como experimentales.

Los textos se crearon a partir de la yuxtaposición y simultaneidad de las imágenes, rompiendo con la estrofa, la métrica, la sintaxis de los versos y la puntuación. Los poetas se opusieron al perfeccionismo de Ruben Darío.

En la narrativa, se buscaba modificar la lógica y la linealidad de la historia a través de recursos como el humor negro, el flashback, el trasloque, el monólogo interior, el contrapunto y el narrador múltiple.

Evasión de la realidad y libertad de expresión

Los escritores del movimiento vanguardista fueron grandes cuestionadores de la realidad, mostrándose constantemente en oposición a los valores burgueses.

Además, el mundo estaba desolado tras la Primera Guerra Mundial y se enfrentaba a cambios tecnológicos radicales, como la aparición del avión.

Para expresar esta oposición a la realidad, los escritores simplemente decidieron evadirla por completo a través de un fuerte deseo por cambiar el mundo con la literatura.

El autor profundiza en el mundo interior de los personajes para lograrlo, y lo presenta mediante los más recónditos deseos del alma.

Además, los autores tenían la convicción de lograr la libertad de expresión absoluta en el mundo. Por esta razón, sus obras se convirtieron en una vitrina para el ejercicio del libre pensamiento y de la creatividad.

Originalidad y experimentación

En la vanguardia literaria, la búsqueda obsesiva de la originalidad por parte de los autores es una constante. Esta búsqueda se dio en gran medida mediante la experimentación.

En la literatura, los recursos compositivos fueron sometidos a un proceso intenso de búsqueda y análisis creativo, lo que facilitó la colaboración entre diversas disciplinas.

En el camino hacia la originalidad, los escritores tenían como bandera un profundo sentido de la conciencia social, lo que los llevaba a destacar en cada obra su posición sobre el destino del individuo.

La ambigüedad, la subjetividad y la relatividad son otros elementos comunes del vanguardismo en términos de experimentación.

Sarcasmo y humor

Debido a que la vanguardia literaria se oponía radicalmente al orden burgués, parte de la originalidad de los autores se basó en apelar al sentido del humor, la ironía y el sarcasmo para poner en contexto la autodestrucción de la sociedad que suponía la adopción del sistema capitalista.

Es una de las características más notables en las obras vanguardistas.

Los poemas y narraciones eran siempre desafiantes y provocadoras. A partir de allí, surgieron nuevas corrientes literarias que se inspiraron en estos modelos y crearon nuevas formas de criticar el estado de la sociedad.

Prioridad al marginado

La vanguardia literaria abrió sus puertas a una gran cantidad de escritores marginados, los cuales recibían poca atención debido a su condición económica precaria o situación social.

De esta manera, los miembros de algunos grupos étnicos participaron activamente en la formación de movimientos vanguardistas.

Los grupos aislados de la sociedad tuvieron la oportunidad de celebrar su cultura, su identidad y mostrar su historia personal al mundo.

Atrás quedarían las historias escritas por autores de renombre en representación de los pueblos subyugados. Ahora, la historia era contada por el protagonista de estas historias.

Temas principales de las vanguardias literarias

Gracias a que la vanguardia literaria violó toda convención admitida, los autores se enfocaron en abordar temas que le hicieran honor a su estilo y forma revolucionarios.

Para los escritores, los temas viejos carecían de sentido y no aportaban valor al «nuevo individuo». Por esta razón, apuntaban a promover reformas económicas, políticas, sociales e incluso científicas.

Cada una de las corrientes que pertenecen al vanguardismo presenta sus propias temáticas específicas, las cuales serán descritas más adelante.

Sin embargo, existen temáticas comunes para todas las obras del movimiento. Estos son los temas generales de las vanguardias literarias:

  • Adiós a las formas: La deformación es uno de los temas principales de las vanguardias. La prueba más contundente de ello es que los autores se niegan constantemente a respetar los parámetros formales de la literatura.
  • El fin del mundo: Las obras de los escritores vanguardistas de América Latina tenían un sentido apocalíptico. Para ellos, la guerra representaba el fin del mundo que se conocía hasta entonces.
  • Pesimismo: Las historias y poemas del movimiento florecieron en medio del caos, la desolación y la frustración que dejó la guerra. El vanguardista creía que el mundo no podría recuperarse de los estragos que dejaron los deseos bélicos del hombre.
  • Existencialismo: La literatura de vanguardia refleja la angustia de sus escritores. Esta incertidumbre constante responde a la percepción negativa de la guerra, los problemas económicos y la decadencia de una sociedad que no podría recuperarse.

Corrientes literarias dentro del vanguardismo

Dadaísmo

El Dadaísmo es una corriente «antiarte» que se originó en 1916 en Zúrich, y fue propuesta por Hugo Bell, quien produjo los primeros manuscritos dadaístas.

Sin embargo, el reconocimiento del movimiento llegaría gracias al trabajo de Tristan Tzara, considerado como su máximo representante.

Además de ser una reacción a los conflictos inherentes a la Primera Guerra Mundial, el Dadaísmo se opone al nacionalismo político y a los fundamentos de la razón instaurados por la filosofía positivista.

Según los dadaístas, el nacionalismo era una de las causas de la guerra, al igual que el racionalismo y el materialismo.

Creacionismo

El creacionismo es un movimiento literario de carácter estético que está enmarcado en la vanguardia latinoamericana de las primeras décadas del siglo XX.

Se manifestó principalmente en la poesía lírica, y fue propuesto por el poeta chileno Vicente Huidobro.

El creacionismo se aparta de la condición descriptiva de la literatura y se enfoca en la libertad creativa del escritor para innovar.

El creacionismo permite al poeta modificar o alterar los signos de puntuación para dar un enfoque diferente a cada verso.

Simplismo

El simplismo se originó en tierras peruanas, y su principal promotor fue el poeta Alberto Hidalgo.

En esencia, es una de las vanguardias literarias más sencillas y claras con respecto a la expresión del mensaje. Con el simplismo, se dejan a un lado todas las barreras del lenguaje que impiden una adecuada comprensión de la poesía.

El simplismo recurre a la metáfora, al igual que sus primos dadaístas. Con este recurso, los escritores dan forma e imagen a sus conceptos y planteamientos.

Sin embargo, la coherencia es ley, al igual que lo es la claridad. Generalmente, los simplistas abordan el patriotismo y el amor propio como sus principales temas.

Nadaísmo

El nadaísmo es un movimiento nacido justo en la mitad del siglo XX, y tiene en la figura de Gonzalo Arango su principal promotor y referente.

Esta corriente está caracterizada por la presencia del existencialismo para hacer frente a las injusticias sociales mediante la crítica al sistema religioso y político de Colombia.

Las críticas estaban inspiradas en el anarquismo en contra de cualquier institución pública, lo que reflejaba la inconformidad de los escritores con las prácticas políticas y religiosas de la casta dominante.

La negación, como elemento irracional, formó parte de su constante cuestionamiento de la sociedad y de su deseo por desacatar las normas.

Ultraísmo

Aunque el ultraísmo se originó en España para seguir el modelo creacionista de Huidobro, su propuesta latinoamericana estuvo a cargo de Jorge Luis Borges, el reconocido escritor argentino nacido en Buenos Aires.

En el ultraísmo, el escritor apela a la metáfora, generalmente sin coherencia, para mostrar sus inquietudes e ideales.

El ultraísmo se despegó de la rima tradicional, y a cambio entregó un conjunto de relatos y poemas con lenguaje crudo y simple, omitiendo cualquier calificativo o adorno.

La narrativa adopta las palabras esdrújulas y los neologismos. La corriente está fuertemente influenciada en el futurismo europeo, el dadaísmo, en los planteamientos de Vicente Huidobro y el cubismo.

Estridentismo

El estridentismo es una de las vanguardias que muestra mayor nivel de rebeldía y rechazo a los preceptos sociales, políticos y económicos del pasado.

Sus orígenes se remontan al año 1921, en Ciudad de México, cuando Manuel Maples Arce creó el movimiento.

Para darle paso a lo moderno e innovador, los estridentistas recurrían al humor negro y el sarcasmo. Con su irreverencia, dieron un significado negativo a las normas y tradiciones establecidas.

Plantearon una sociedad renovada, llamada «Estridentópolis», la cual se crearía mediante de nuevos conceptos en lo político, lo social y lo tecnológico.

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Autores vanguardistas latinoamericanos más destacados

La gran diversidad de culturas, experiencias y etnias presentes en América Latina hacen imposible que los escritores de la región se hayan preocupado por limitar sus obras a un movimiento específico.

Sin embargo, el movimiento vanguardista unificó a buena parte de los escritores y dramaturgos de la época. Estos son algunos de los más destacados.

Pablo Neruda

Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto (1904 – 1973), conocido bajo el seudónimo de Pablo Neruda, fue un poeta chileno cuya obra fue reconocida con el Premio Nobel de Literatura del año 1971.

Poeta desde los 10 años, Neruda es considerado por muchos el máximo representante de la poesía del siglo XX en Latinoamérica.

Si bien su mayor período de actividad se produjo durante la época de las vanguardias, Neruda escribió en diferentes estilos, pero fue particularmente atractivo por su visión surrealista en los poemas.

También fue militante político y senador de la república chilena.

César Vallejo

César Vallejo (1892 – 1938) fue un poeta peruano, considerado como uno de los principales innovadores de la poesía del siglo XX a escala mundial.

Es el máximo representante de las letras peruanas, y según algunos críticos literarios, el poeta más grande en todos los idiomas.

Siempre buscaba estar por delante de cualquiera de los movimientos literarios de la época.

Para mantener su carácter innovador, Vallejo usó un lenguaje muy personal que coincidió con el auge de los movimientos vanguardistas en Latinoamérica.

En 1923, el poeta publicó su primera obra narrativa, y ese mismo año se marcharía a Europa para no retornar de nuevo a su patria. El también docente, traductor y periodista, murió en territorio francés a los 46 años.

Juan Carlos Onetti

Juan C. Onetti Borges (1909 – 1994) fue un escritor uruguayo, considerado como uno de los narradores más destacados de la literatura hispanoamericana, además de ser uno de los precursores de la literatura existencialista y de la novela moderna.

Por sus extensos aportes a la literatura en castellano, Onetti recibió el Premio Miguel de Cervantes en 1980.

Debido a su estilo pesimista y cargado de negatividad, el público de Onetti no fue tan amplio, por lo que algunos críticos consideran que su obra no fue lo suficientemente valorada.

Esto se hace aún más evidente en las palabras de Mario Vargas Llosa, cuando afirmó que Onetti no tenía el reconocimiento que se merecía por llevar la modernidad al mundo narrativo.

José Hernández

José Hernández (1834 – 1886) fue un poeta, periodista, militar y político argentino, conocido por su obra «El gaucho Martín Fierro», considerada como la máxima representación de la literatura gauchesca.

Es un subgénero latinoamericano que recrea el lenguaje y las costumbres del gaucho común. Sus obras incluyen consejos para el hombre del campo que todavía son útiles hoy.

Hernández también fue diputado y representante al senado de Argentina por la provincia de Buenos Aires, cargos con los cuales defendió la idea de federalizar la capital del país. Falleció en Belgrano a causa de un problema cardíaco.

Vicente Huidobro

Vicente Huidobro (1893 – 1948) fue un poeta chileno, reconocido como el promotor y máximo representante del movimiento del creacionismo.

Junto a Gabriela Mistral y Neruda, es considerado uno de los poetas más importantes de su país. Su obra más notable es «Altazor», publicada en el año 1931.

En 1921, comienza a dirigir su propia revista, llamada «Creación». En este material se incorporan producciones de escultores y pintores de la talla de Georges Braque, Jacques Lipchitz y Pablo Picasso.

Posteriormente, se encargó de difundir en conferencias su concepto de «creación pura». En Chile, tuvo una amplia trayectoria literaria y también incursionó en el panorama político.

Mário de Andrade

Mario Raúl de Morais Andrade (1893 – 1943) fue un poeta y crítico brasileño, reconocido por ser una de las máximas figuras del modernismo latinoamericano.

Su acercamiento a la literatura fue mediante la crítica de arte, publicando artículos en diarios y revistas.

Además, fue un notable investigador, acercándose a la ficción, la poesía, el folclore brasileño y las artes plásticas, entre otras disciplinas.

En sus textos, aborda los horrores de la guerra, la preocupación del nacionalismo y la hipocresía de la burguesía, entre otros temas.

Jorge Luis Borges

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges (1899 – 1986) fue un narrador, poeta y ensayista argentino, considerado una de las figuras más importantes de la literatura hispanoamericana y universal.

Fue galardonado en múltiples ocasiones, y se cree que sus posturas conservadoras le impidieron recibir el Premio Nobel de Literatura, al cual estuvo nominado en muchas ocasiones.

«El Aleph» y «Ficciones» son dos de sus recopilaciones de cuentos más famosas, donde aborda de manera magistral una gran cantidad de ideas filosóficas en torno a la eternidad, la memoria, la posmodernidad y la ficción.

Los temas de sus libros incluyen los sueños, la mitología griega, la mitología nórdica, los espejos, los laberintos y las bibliotecas, entre otros.

Gonzalo Arango

Gonzalo Arango (1931 – 1976) fue un poeta, escritor, periodista y dramaturgo colombiano, fundador del dadaísmo y cuya obra tuvo repercusión a nivel nacional e internacional.

Su prosa estuvo ampliamente influenciada por el movimiento existencialista francés, el surrealismo y algunas de las principales vanguardias literarias.

Los contrastes de su vida personal, entre los cuales destaca el debate entre el ateísmo y la religiosidad, se reflejan en el espíritu crítico de sus textos.

Su léxico estuvo influenciado por la música, especialmente la de EE.UU. y del Caribe durante la década de 1960, período en el que también adquirió un humor agudo y una ironía especial en cada obra.

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FUENTES:

Mambrol, N. (2016). «Avant-Garde’s Relation to Modernist Thought«. Literary Theory and Criticism.

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Vanguardismo iberoamericano. (10 de septiembre de 2022). En Wikipedia.

Coodin, D. (2017). Características de la literatura del siglo XX.

Cajal, A. (2022). «Los 10 temas principales del vanguardismo«. Lifeder.

Rincón, Carlos. “La vanguardia europea en el contexto latinoamericano: Actas del Coloquio Internacional de Berlín” (1991) En Fundación Dialnet. Recuperado el 10 de abril de 2022.

Rodríguez, D. (2022). «Vanguardismo latinoamericano: contexto, características, autores«. Lifeder.